miércoles, 8 de abril de 2015

Deberíamos cansarnos de esperar y caminar...




1.      Miraba desconcertado la hoja en blanco que el poeta me regalaba mientras

el mar besaba mis pies en un baile de caricias sin fin

mientras me hundía en su silencio…

2.      Entrando en las puertas del miedo

la muerte beso mi rostro con una pasión incontrolable, como si fuera mi último baile

diciéndome o advirtiéndome a donde estaba llegando, acaso el poeta y el mar planearon

esto…

3.      Recuerdo que  en los meses de otoño lo conocí

nunca hablo y nunca me miro al rostro, solo se sentó a mi lado

y de una lagrima me abrazo de allí nunca me dejo

hasta hoy…

4.    No conozco mi futuro, pero ahora que lo veo detenidamente no tengo presente

y mi pasado es incierto, apenas recuerdo al poeta y aquel beso de muerte, ahora vivo de esto…

5.      Ayer me levante y no tenía piernas, se me dificulta ahora hacer muchas cosas,

pero de algún modo no me siento mal,

la muerte paso y me visito, susurro “ya falta poco”…

6.    El poeta también se acercó y me dijo “¿y si nos quedara poco tiempo?”…

7.      Empecé a darme cuenta que esa hoja en blanco no significaba nada…

aun;

tal vez debiera escribir, pero no sé qué escribir o que pensar…

8.      Hoy no siento mis brazos, puedo escribir pero no lo siento, mis pensamientos se revuelven en 

una marea de estupideces…

9.   Anochece y hoy tengo miedo, creo que entiendo que ha pasado en todo este tiempo…

10.    Hoy llame a la muerte y le entregue la hoja que ya no estaba en blanco, escribí hasta el cansancio

Entendí que me senté a esperar mis últimos momentos, mis últimos sentimientos en vez de caminar y luchar por mis sueños… deje que mis sueños solo fueran eso… un sueño y no una realidad.

Perdí mis piernas y no me preocupe dejando que todo llegara

Entiendo que cuando los hombres van a morir le piden a la vida que les dé más tiempo, pero esto es un error, porque la muerte me demostró que ella es la verdadera dueña de la vida, ella nos quita todo cuando quiere… no por esta razón le roge, solo le pedí que le diera esa hoja al poeta….


 11.    Cuando sentí el peso de la muerte abrazándome, me sentí libre como cuando el mar
besaba mis pies, como en otoño, como un poema, como con vida… 


No hay comentarios:

Publicar un comentario